San Miguel de Arcangel

Dios en América: El especial de PBS y una conversación con Stephen Prothero

Dios está muerto, ha dicho Nietzsche. Bueno, quizás en alguna parte, pero no aquí, como el particular de PBS, Dios en América deja abundantemente claro. Hace poco entrevisté al consultor editorial jefe de este particular de PBS, que se emite esta semana, el Dr. Stephen Prothero.como distinguido instructor de religión en la Facultad de Boston, sus indagaciones y libros fueron extensamente leídos y respetados, y a lo mejor ninguno más que Religious Literacy. Cuando le pregunté sobre el punto de la serie de tv, Prothero respondió:”Para entretener, desde luego. Pero, lo que es más relevante, educar sobre el papel que Dios ha jugado en la crónica de los USA”. Dada la última encuesta que mostró que los ateos superaron a los protestantes en su conocimiento de las primordiales religiones de todo el mundo, introduciendo el cristianismo, más educación sólo puede ser una aceptable cosa. El cínico en mí se proporciona cuenta de que los feligreses cansados podrían realmente bien elegir por Bailando con las Estrellas o El Más Grande Perdedor esta semana en vez de Dios en USA – pero esperanzadamente se unirán a mí en la observación. Según el particular de PBS, no sólo es Dios en América, sino que Dios, o la creencia en Dios, está entretejida en el tejido mismo de la civilización y la política norteamericanas. Tanto es de esta forma, mira Prothero,”por el momento no somos un país de dos partidos políticos, sino de dos partidos político-religiosos”. Por eso, en esto, el Papa debe errar, a menos que sus recientes visualizaciones sobre la marginación de la religión se pretendiera que se aplicara sólo a Inglaterra o Europa. Dios no se está volviendo más marginado en América. En todo caso, son las distintas religiones, y sus fieles, los que se marginan a sí mismos y ningún otro que los cristianos, los judíos y los musulmanes. La ironía es esta: América es religiosamente diversa. En expresiones de Prothero,”En el autoservicio de la religión, América tiene una tienda más importante”. Es el Walmart de la religión. No obstante, en vez de una fuerza que los habitantes de estados unidos piensan como una distinción digna de festejarse, bastante gente religiosas en USA se ven amenazadas por ella, y también reaccionan contra ella. Pero, en expresiones de Hans Kung,”No va a existir paz hasta que haya paz entre las religiones”. Tampoco va a existir paz en América. En tanto que la mayor parte de los habitantes de estados unidos creen en Dios y se piensan a sí mismos como personas espirituales, mi propio sentimiento es que millones de ellos están abandonando la religión estructurada exactamente porque, en vez de abrazar y cultivar la diversidad que es USA, las primordiales religiones desean homogenizar a todos y a todo el planeta. Es esto lo que origina división, inclusive devastación humana. Lo que se piensa que transporta la cordura a este planeta es en sí mismo la causa de la mayoría de la disparidad. Es una disparidad. Si existe algo que es alguna, Dios en América es un Dios diverso. Y, si este ensayo que cariñosamente llamamos “América” es para subsistir, esta diversidad debe mantenerse. No puede ser de otra forma. Siempre tuvimos, en expresiones de Prothero,”un prejuicio contra el ateísmo”. No obstante, el ateo tiene un lugar de vida en América. Para otros, Dios va a ser una Sabiduría Cósmica. A otros todavía, Mesías, o Salvador, o Alá, o Yahvé, o Poder Superior, y, sí, inclusive un Demócrata, un Republicano, un Socialista, y, a lo mejor en este momento, un Tea Party Independiente. Stephen Prothero tiene razón:”Lo que este país requiere sobre todo es una conversación religiosa civilizada e informada”. Pero, escuchen a varios dirigentes religiosos, y la mayor parte de las diálogos no son ni civiles ni informadas. Llevar a cabo afirmaciones, entre otras cosas, como logró Albert Mohler, presidente del Southern Seminary en Louisville, Kentucky, de que el “yoga” – y, por implicación, religiones como el hinduismo y el budismo -“es una amenaza para el cristianismo,” no sólo es hiriente, sino además amenazante. La más grande amenaza para todas las religiones, agregado el cristianismo, es la disparidad de tales visualizaciones. ¿Debe tener miedo la diversidad religiosa? En absoluto. Más bien, es una causa de festividad, y como persona muy religiosa yo mismo veo este punto en la crónica de América como una ocasión trascendental para el diálogo, la controversia y la creación de puentes. Biografía del autor: En el último libro del Dr. McSwain, The Enoch Factor: The Sacred Art of Knowing God (junio de 2010, Smyth & Helwys), M

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