San Miguel de Arcangel

Cinco versículos para vencer la persecución familiar e eclesiástica de su orientación sexual

Crecí en una chiquita red social agrícola donde todos conocían a todos. Me gradué de la escuela secundaria e hice lo que la mayor parte de la multitud hacía: proceder a la facultad, trabajar o casarme. Me casé a los diecinueve años. Poseía mi primer hijo a los veinte años y poseía tres hijos a los veinticinco. Esto era lo habitual y seguí la tradición suponiendo que yo podría estar en el mismo sendero hacia un matrimonio de cincuenta años o más con mi hombre. Fui criado en la Iglesia Bautista. En las pequeñas comunidades, la iglesia era el centro de las ocupaciones sociales. Yo cantaba en el coro, enseñaba en la escuela dominical y hacía las cosas normales que los cristianos hacen siendo integrantes de la iglesia. Yo suponía, se encontraba siguiendo la intención de Dios para mi vida e inculqué los mismos valores religiosos en mis propios hijos. Se encontraba viviendo el tipo de vida preciso y poseía el favor de mi familia, amigos e iglesia. Entonces todo cambió cuando me enamoré de otra mujer. Súbitamente me dirigía por un sendero que no entendía. Leí mi Biblia y nada de lo que leí poseía sentido porque el cariño que sentía por Tori era tan poderoso que no podía esconder mis sentimientos y dejarla ir. No era sólo el cariño que sentía por ella lo que se encontraba modificando, aparentaba que toda la red social donde crecí además notó el cambio y empezó a exhibir su desaprobación por nuestra relación. Eric, mi marido no podía mencionarle a la multitud lo bastante ágil que me había vuelto gay. Su padre, un ministro bautista, anunció a todo el estado de Kansas que su nuera había elegido el estilo de vida pecaminoso de una lesbiana. En nombre de Dios, pidió a los ministros regionales que escribieran cartas al tribunal alegando que su hijo recibe la custodia única de nuestros tres hijos. El padre de Eric era además el cura de la iglesia a la que mis padres asistían. Fueron presionados a repudiarme por mi supuesto estilo de vida homosexual y lo hicieron! Mi padre inclusive intimidó con matarme si se enteraba de que era verdad. La iglesia a la que serví y a la que asistí con mi marido me pidió que me fuera y han comenzado una operación de cartas contra mí frente la corte declarando que yo era homosexual e incapaz de criar a nuestros hijos. En nuestra defensa, Tori y yo no teníamos otra alternativa que ocultar nuestros sentimientos de amor y vernos en misterio. Tori consiguió un divorcio de emergencia porque su marido admitió en la corte que abusó de su hijo. Después busqué el divorcio y obtuve la custodia de mis tres hijos porque me descubrieron como el más destacable padre. Todo iba a continuar nuestro sendero hasta que el juez tomo la decisión de que revisaría mi acuerdo de custodia luego de sólo tres meses! Eric se encontraba furioso por lo cual pasó y de nuevo dirigió una operación de cartas a los tribunales. En esta ocasión presionó todavía más al juez Ferguson recordándole que perdería varios votos en las selecciones del próximo año si continuaba manteniéndome como padre residencial. Eric y sus amigos de la iglesia comenzaron a seguirme por la localidad para evaluar que Tori y yo éramos pareja. Se encontraba tan enojado que una noche vino a mi casa con Mike, mi ex-ministro y un diácono de la iglesia y me atacó afuera de mi casa. Estuve en muletas a lo largo de seis semanas y el sistema legal se negó a castigarlo por lo cual logró, porque poseía a toda la red social de votantes de su lado. Al final perdí la custodia de mis hijos. Atormentado, corrí con mis hijos y me echaron a la prisión cuando nos hallaron. Lo perdí todo y me vi obligada a vivir una vida de misterios a lo largo de diecisiete años para asegurar mi relación con Tori. Un instante fui amado y admirado por todos los que me conocieron y al siguiente fui el enemigo más relevante de la iglesia porque era homosexual. No entendí lo que me se encontraba pasando y busqué la asistencia de Dios. Dios respondió a mis oraciones y me llevó a leer libros de historia religiosa. Él me llenó con Su Espíritu Santo y me asistió a comprender las escrituras sobre la homosexualidad en el contexto según por qué fueron escritas en la Biblia. Me educó en la distingue entre el cariño y el odio. Ama

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